Sant Martí encadena otro año más de mejora de la calidad del aire
21 de enero de 2026
Barcelona acaba el 2025 con los mejores datos de calidad del aire de su historia, con todas las estaciones de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica cumpliendo el valor límite vigente que marca la Unión Europea y registrando una bajada de entre el 4 y el 12% con respecto a los datos del año anterior, hecho que consolida una tendencia descendente y sitúa los valores en un mínimo histórico. Los datos muestran que la ciudad está ya más cerca del objetivo de 20 µg/m³ que la Unión Europea fija para el 2030 que del umbral actual de 40 µg/m³, hecho que refuerza el camino emprendido hacia una aire más limpio y saludable.
Según el sistema de control de la calidad del aire, la estación de tráfico del Poblenou ha pasado de los 23 µg/m³ de NO en el 2024 en los 22 µg/m³ en el 2025, una media anual muy por debajo del límite actualmente vigente; lo mismo que pasa con la estación de tráfico de la Ciutadella, que ha bajado de los 25 µg/m³ de NO en el 2024 en los 22 µg/m³ en el 2025.
Este es el tercer año consecutivo que la ciudad mejora los resultados de la calidad del aire y cumple la normativa europea, acercándose cada vez más al objetivo de 20 µg/m³ marcado para el año 2030.
A más calidad del aire, menos riesgos para la salud
La mejora sostenida de la calidad del aire en una ciudad implica un impacto directo en la salud pública, en la calidad de vida de sus habitantes y en la sostenibilidad de su entorno. Cuando los niveles de contaminación disminuyen, también se reducen los riesgos asociados a enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otros trastornos de salud, contribuyendo a elevar la esperanza de vida y el bienestar social, especialmente en colectivos vulnerables como niños, personas mayores y personas con enfermedades crónicas.
Según datos de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, en el periodo 2020-2024 la mortalidad atribuible a la contaminación del aire se ha reducido un 32% respecto del periodo 2018-2019, cosa que supone 600 muertes evitadas. Los datos preliminares del 2025 indican una contaminación todavía más baja que los últimos años, y se estima que la reducción en la mortalidad atribuible a la contaminación se podría situar en torno al 40-45% con respecto a los niveles previos a la pandemia, hecho que representaría aproximadamente unas 800 muertes evitadas.
Nueva estación en la avenida Meridiana
Para empezar el 2026 de la mejor manera, se ha puesto en marcha una nueva estación de calidad del aire en la avenida Meridiana, en el barrio de Navas, que tiene como objetivo ampliar la cobertura y la representatividad de las medidas de contaminación en uno de los principales ejes viales de entrada y salida de la ciudad. Con esta incorporación, Barcelona cuenta ya con 11 estaciones de medida en el entorno urbano, entre estaciones de tráfico y de fondo urbano, que permiten conocer los niveles de los diferentes contaminantes regulados en la normativa europea en una gran variedad de calles y entornos.
La nueva estación de Navas, ubicada en la avenida Meridiana 218 en sentido salida, se centra especialmente en un lugar donde el patrón de movilidad está estrechamente ligado a los horarios lectivos y de entrada y salida del trabajo, y se prevé que registre unos niveles de NO y de partículas similares a los otros entornos de tráfico del centro de la ciudad, como la estación del Eixample. Su puesta en funcionamiento complementa la información de las estaciones de tráfico ya existentes y de los estudios periódicos que se llevan a cabo mediante unidades móviles, equipos portátiles o dispositivos pasivos.
Barcelona acaba el 2025 con los mejores datos de calidad del aire de su historia, con todas las estaciones de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica cumpliendo el valor límite vigente que marca la Unión Europea y registrando una bajada de entre el 4 y el 12% con respecto a los datos del año anterior, hecho que consolida una tendencia descendente y sitúa los valores en un mínimo histórico. Los datos muestran que la ciudad está ya más cerca del objetivo de 20 µg/m³ que la Unión Europea fija para el 2030 que del umbral actual de 40 µg/m³, hecho que refuerza el camino emprendido hacia una aire más limpio y saludable.
Según el sistema de control de la calidad del aire, la estación de tráfico del Poblenou ha pasado de los 23 µg/m³ de NO en el 2024 en los 22 µg/m³ en el 2025, una media anual muy por debajo del límite actualmente vigente; lo mismo que pasa con la estación de tráfico de la Ciutadella, que ha bajado de los 25 µg/m³ de NO en el 2024 en los 22 µg/m³ en el 2025.
Este es el tercer año consecutivo que la ciudad mejora los resultados de la calidad del aire y cumple la normativa europea, acercándose cada vez más al objetivo de 20 µg/m³ marcado para el año 2030.
A más calidad del aire, menos riesgos para la salud
La mejora sostenida de la calidad del aire en una ciudad implica un impacto directo en la salud pública, en la calidad de vida de sus habitantes y en la sostenibilidad de su entorno. Cuando los niveles de contaminación disminuyen, también se reducen los riesgos asociados a enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otros trastornos de salud, contribuyendo a elevar la esperanza de vida y el bienestar social, especialmente en colectivos vulnerables como niños, personas mayores y personas con enfermedades crónicas.
Según datos de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, en el periodo 2020-2024 la mortalidad atribuible a la contaminación del aire se ha reducido un 32% respecto del periodo 2018-2019, cosa que supone 600 muertes evitadas. Los datos preliminares del 2025 indican una contaminación todavía más baja que los últimos años, y se estima que la reducción en la mortalidad atribuible a la contaminación se podría situar en torno al 40-45% con respecto a los niveles previos a la pandemia, hecho que representaría aproximadamente unas 800 muertes evitadas.
Nueva estación en la avenida Meridiana
Para empezar el 2026 de la mejor manera, se ha puesto en marcha una nueva estación de calidad del aire en la avenida Meridiana, en el barrio de Navas, que tiene como objetivo ampliar la cobertura y la representatividad de las medidas de contaminación en uno de los principales ejes viales de entrada y salida de la ciudad. Con esta incorporación, Barcelona cuenta ya con 11 estaciones de medida en el entorno urbano, entre estaciones de tráfico y de fondo urbano, que permiten conocer los niveles de los diferentes contaminantes regulados en la normativa europea en una gran variedad de calles y entornos.
La nueva estación de Navas, ubicada en la avenida Meridiana 218 en sentido salida, se centra especialmente en un lugar donde el patrón de movilidad está estrechamente ligado a los horarios lectivos y de entrada y salida del trabajo, y se prevé que registre unos niveles de NO y de partículas similares a los otros entornos de tráfico del centro de la ciudad, como la estación del Eixample. Su puesta en funcionamiento complementa la información de las estaciones de tráfico ya existentes y de los estudios periódicos que se llevan a cabo mediante unidades móviles, equipos portátiles o dispositivos pasivos.








